ORIGEN DE GUACHUCAL.
Un día que llovía a cántaros con truenos y relámpagos, llegó a esta región Guachalés.
Él llevaba siempre un bastón y hacía muchos recorridos por la región, enseñando a los indios varones, el cultivo de la tierra,cómo domesticar a ciertos animales para que les ayude a un mejor vivir. Con la gente que se aglomeraba a escuchar sus conocimientos, fue formando un gran pueblo al que llamaron Guachucal, en honor a Guachalés.
Él llevaba siempre un bastón y hacía muchos recorridos por la región, enseñando a los indios varones, el cultivo de la tierra,cómo domesticar a ciertos animales para que les ayude a un mejor vivir. Con la gente que se aglomeraba a escuchar sus conocimientos, fue formando un gran pueblo al que llamaron Guachucal, en honor a Guachalés.
Cada aniversario de la llegada de Guachalés se le ungía como a un dios, siendo llevado en su trono hasta la laguna del Nalnao, donde se lo pintaba con polvo de oro...

...y se le hacia toda clase de ofrendas en metales y piedras preciosas, las que él junto con sus sacerdotes muy celosamente guardaban en alguna parte del morro de Colimba.
Guachalés vió nacer y morir a tres generaciones, hasta que un día Guachalés junto con sus sacerdotes y algunas doncellas fueron acompañados hasta la Laguna del Nalnao para ser despedido. Y esperaron su regreso, que sería luego de muchas generaciones.
Los indígenas muy tristes le ofrendaron todos sus tesoros; Guachalés regresa al cielo, Para los indios sus mayores riquezas eran las enseñanzas de su dios: el cultivo de maíz, el de otros frutos y tubérculos, el cuidado de las aves, bestias vicuñas que prodigaban la leche y abrigo en su lana; Les enseñó sobre las plantas que curan y las que matan, la escritura también fue enseñada y a los sacerdotes les enseñó la lectura de las estrellas.
Se dice en algunos cantos tradicionales , que el espíritu late en la montaña y siempre estará como un vigía de sus hijos.
CHARFUELÁN, Jairo. Guachucal y su historia. Impresos Charfu. Pág 23-24.

...y se le hacia toda clase de ofrendas en metales y piedras preciosas, las que él junto con sus sacerdotes muy celosamente guardaban en alguna parte del morro de Colimba.
Guachalés vió nacer y morir a tres generaciones, hasta que un día Guachalés junto con sus sacerdotes y algunas doncellas fueron acompañados hasta la Laguna del Nalnao para ser despedido. Y esperaron su regreso, que sería luego de muchas generaciones.
Los indígenas muy tristes le ofrendaron todos sus tesoros; Guachalés regresa al cielo, Para los indios sus mayores riquezas eran las enseñanzas de su dios: el cultivo de maíz, el de otros frutos y tubérculos, el cuidado de las aves, bestias vicuñas que prodigaban la leche y abrigo en su lana; Les enseñó sobre las plantas que curan y las que matan, la escritura también fue enseñada y a los sacerdotes les enseñó la lectura de las estrellas.
Se dice en algunos cantos tradicionales , que el espíritu late en la montaña y siempre estará como un vigía de sus hijos.
CHARFUELÁN, Jairo. Guachucal y su historia. Impresos Charfu. Pág 23-24.



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